Conducción en carretera

   Uno de los mayores placeres para un motero es viajar en moto por carretera. Pero no siempre sabemos sacarle el máximo provecho.

Conducción en carretera   Ante todo hay que tener presente que dependerá mucho nuestra manera de circular por carretera dependiendo del tipo de moto con el que estemos rodando. No tiene nada que ver circular con una motocicleta de estilo custom, de turismo o sport. Ni la posición en la conducción, ni el ritmo con el que circularás tienen nada que ver. Pero todas tienen algo en común, su conductor quiere vivir la sensación de libertad que te da el viento en la cara o en el cuerpo y esos olores que al viajar enlatado como decimos los moteros, dentro de un vehículo de cuatro ruedas no llegas a apreciar, como el frescor de un rio, el olor a hierba de un bosque, o ese aroma al cruzar un pueblo en invierno a fuego y leña.

   Al igual que en otras actividades, el aprendizaje de la conducción de moto es largo y progresivo, pero la diferencia es que aquí no podemos cometer errores.

    La mayor diferencia a la hora de conducir por carretera no es la motocicleta en sí, es la experiencia de su conductor, esa experiencia adquirida por realizar muuuuuchos kilómetros.

    Para aquellos que no están muy rodados aquí les dejo unos consejos:

    En invierno evita circular por zonas sombrías, pueden tener placas de hielo, sobre todo en zona de valles, donde durante todo el día pueden permanecer esas temidas placas heladas.

     En primavera debes tener mucho cuidado con los insectos, circula siempre con un casco con pantalla, los mejores los integrales, así impedirás que entren insectos entre la pantalla y la cara. Una avispa que entre en el casco nos puede llegar a picar en un ojo y llevarnos a un accidente por muy experimentados que seamos. En caso de no llevar un casco integral, procura llevar unas gafas cerradas, para evitar mosquitos en los ojos, son muy incómodos y al tocarnos los ojos con las manos sucias debido a la propia suciedad de la carretera, será aún peor. Si te pasa, para en cuanto puedas donde estés seguro y allí tranquilamente tendrás tiempo de limpiarte los ojos.

    En verano circula siempre totalmente tapado, cazadora, guantes… el fuerte calor te puede abrasar y puedes sufrir quemaduras, además no lo notarás hasta una vez hayas parado. Circulando la brisa parece que te refresca pero es todo lo contrario.

    En otoño ten mucho cuidado en zona de valles, las hojas caídas de los árboles pueden estar húmedas y son muy deslizantes, procura evitar pasar sobre ellas.

     Al llegar a un cambio de rasante aproxímate a la derecha, en caso de que haya un vehículo adelantando podrás evitar colisionar con él. Del mismo modo no te aproximes demasiado al borde derecho y reduce un poco la velocidad, te puedes encontrar con algún obstáculo como un grupo de ciclistas, un tractor agrícola…

     Antes de ponerte en marcha haz una pequeña revisión a la moto, sobre todo, luces, ruedas, nivel de aceite y estado de la batería, de ese modo evitarás quedarte averiado. Ten en cuenta que en invierno si la moto va a dormir en la calle la batería sufre mucho por lo que si no está muy fuerte te puede fallar. Incluso en casos extremos de temperatura se puede congelar, en concentraciones moteras como el caso de Pingüinos la suelen tapar con algo que la pueda abrigar o incluso la quitan y la entran en las tiendas en años de mucho frio.

     Al circular por carretera mantén siempre la distancia de seguridad con los vehículos que te preceden, en caso de un turismo que realice una frenada brusca, al tener cuatro ruedas tiene más puntos de apoyo, pudiendo reducir la velocidad más fácilmente. Del mismo modo evita situarte detrás en medio, si te acercas a una de las esquinas tendrás mayor maniobrabilidad para evitarlo en caso necesario. Pero sobre todo evita los ángulos muertos del vehículo que te precede, mayormente si son de grandes dimensiones, pues tienen peor maniobrabilidad y es más fácil que no nos vean.

     Ante esto dos consejos para realizar un cambio de dirección rápido:

1-    Giro de cintura y rodilla, es la forma más rápida de dirigir la moto para cambiar su trayectoria. Es una maniobra instintiva y se suele llevar a cabo para evitar un bache o una piedra.

2-    Frenar en curva con la rueda trasera bruscamente, la moto derrapará al no estar recta y a la vez que pierde velocidad. Aprovecha ese derrape para tomar la nueva posición de la motocicleta, suelta el freno y tienes una nueva dirección. Ten en cuenta que para realizar este tipo de maniobra debes haberla practicado anteriormente pues de lo contrario puede ser peor el remedio que la enfermedad, te puedes ver en el suelo fácilmente.

    Al llegar a un cruce no te fíes, si observas al conductor mirando para otro lado, puede que esté pendiente al otro sentido y no nos haya visto, llegando a cruzarse en nuestra trayectoria.

     En caso de encontrar arena o gravilla, hay que intentar poner la moto recta para pasarla, e inclinar una vez rebasada. Si no disponemos de tiempo y o espacio para realizarlo, la moto puede derrapar, pudiendo corregirla echando el peso del cuerpo hacia el exterior de la curva, sin frenar, ni acelerar, lo importante es mantener la inclinación adecuada para que no se tumbe. Si la derrapada es larga nos puede dar una sacudida al entrar de nuevo al asfalto, para evitarlo sujeta con fuerza el manillar y aprieta las piernas a la moto. No conviene poner el pie en el suelo, una moto de peso no la aguantaremos y puede caernos sobre la pierna.

     En zonas montañosas o con talud al lado de la carretera, ten en cuenta posibles derrumbes, sobre todo en épocas de lluvia o fuertes vientos, pudiendo encontrar en la carretera, piedras, barro, ramas de árboles o cualquier otra suciedad depositada por el mal tiempo.

     Si vas a circular por una zona con muchas curvas, no comiences con conducción rápida, ten en cuenta que tienes que calentar los neumáticos y habrán recorrido varios kilómetros antes de encontrarse a una temperatura adecuada para prestar buena adherencia.

     Recuerda que la carretera no es un circuito, si te gusta correr hay cursos de conducción en circuitos como el caso de Cardoso School que te enseñan profesionales y tras la teoría tienes la práctica, donde podrás disfrutar lo que no está escrito, sin miedo a obstáculos o mal asfalto.

     De todos modos también puedes leer sobre como circular por curvas, conducción nocturna, conducción en mojado,  conducción con pasajero, técnicas de frenado, posición del cuerpo sobre la motocicleta y el próximo post que realice será circular en grupo.

  Actualmente en España somos más de tres millones de motoristas los que hacemos uso de nuestras carreteras, donde el año 2007 fue el más trágico con cerca de 900 motoristas fallecidos, desde entonces han ido aminorando llegando a una reducción del 56%, aunque el año 2011 no siguió el mismo índice de descenso. Ésta cifra parece muy buena pero si lo comparamos desde el año 2002 solo se ha reducido en un 27%. Aún así todo lo que sea bajar está bien dado que por otro lado el parque de motos en nuestro país ha aumentado en los últimos diez años en nada menos que un 78%.

     Las muertes de los motoristas se podrían reducir con mejores infraestructuras, guardarraíles más seguros, asfalto en mejores condiciones y por supuesto formación, pero formación eficaz.

      Saludos y ráfagas.

Deja un comentario